El quehacer artístico fue elegido como un instrumento formativo, generador de autoestima, promoción social y desarrollo del pensamiento abstracto, fomentando la
creación y la composición; conjuga en forma armónica factores racionales y emotivos, sensorio-perceptivos y motrices.
El niño construye un objeto exterior a sí, sensibilizador de sus contenidos interiores.
El docente es un guía, un facilitador de aprendizaje que acompaña el proceso del alumno, lo escucha, lo estimula y motiva su expresión creadora.
En el Taller de Arte acercamos al niño a la inmensidad de lo que no pasó de moda, a la grandeza de las obras que han perdurado a través de los siglos.
Funciona en un iluminado atelier en el segundo piso del edificio del Instituto. Posee una completa infraestructura que permite realizar plenamente la actividad.
Integramos a la actividad plástica, música, videos de orquestas sinfónicas y ballets internacionales, así como diferentes manifestaciones culturales.
Trabajamos con pintores famosos, miramos reproducciones, analizamos colores y elementos de los cuadros.
A veces ponemos modelos: flores, plantas, etc. El modelo es un disparador, un movilizador para que el niño realice su obra.
En nuestro taller, pintamos, dibujamos, pirograbamos y hacemos escultura, siempre ampliando el horizonte cultural y acompañando el Proyecto Institucional, considerando a cada
niño único e irrepetible.